Desarrollo profesional Docente en tiempos de Covid-19

Natalia Rojas
Secretaria Técnica de Desarrollo Profesional Docente, Región de Ñuble, Chile.

La pandemia ha traído enormes desafíos al sistema educativo tal como lo conocíamos. Ha recibido un golpe justo en el centro de las ilusiones de modernidad de la institucionalidad. La crisis sanitaria ha evidenciado la vulnerabilidad del modelo educativo y ha visibilizado las conocidas, pero negadas diferencias. La desigualdad en el acceso a la educación se observa en el estudiante frente a un pupitre, en las brechas de acceso a la tecnología para el aprendizaje a distancia, en la insuficiencia de dispositivos informáticos en casa.

Ante este escenario de emergencia e incertidumbre también se han visibilizado las fortalezas docentes, la relevancia de la gestión, la comunicación, el trabajo colaborativo y la reflexión pedagógica. Los pares docentes se han convertido en un gran apoyo, aún a través de plataformas virtuales, en donde el trabajo colaborativo se ha transformado en una necesidad tanto en la práctica como en la reflexión pedagógica, como una base para monitorear aprendizajes de forma conjunta.

En este contexto de educación a distancia, el rol docente exige no sólo competencias pedagógicas y disciplinares, sino también un conocimiento más profundo y estratégico de las TICS para abordar la tarea de garantizar no solo los aprendizajes científicos y humanistas de los estudiantes, sino también aspectos socioemocionales, dado que muchos docentes hoy son el sostén de sus estudiantes y en muchos casos de las familias que requieren contención.

Nadie pudo anticipar un cambio de contexto tan profundo y de forma tan abrupta en la forma de relacionarnos unos con otros. De mantener interacciones presenciales a menos de un metro, hemos pasado a relacionarnos en forma remota a través de plataformas informáticas. Esta nueva forma de socialización ha provocado una profunda reflexión sobre las relaciones humanas y nos ha llevado a una deconstrucción de saberes tradicionales, tanto en los ámbitos personal y familiar, como laboral y educativo. El docente ha necesitado movilizar sus conocimientos y poner en práctica sus estrategias para abordar habilidades interpersonales, intrapersonales y elaborar una didáctica que permita apoyar el desarrollo de estas competencias en sus estudiantes.

¿De dónde los docentes podemos obtener acciones formativas para intentar dar respuesta a todas las exigencias del nuevo contexto que debemos enfrentar?

El Ministerio de Educación a través del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas es el encargado de plantear, diseñar e implementar estrategias orientadas a fortalecer la formación continua de los docentes a través de la ley 20.903, que crea el Sistema de Desarrollo Profesional Docente, el cual se basa en el aprendizaje colaborativo y trabajo conjunto, validando profundamente el aprendizaje entre pares, elementos que hoy son esenciales para superar las barreras a las que nos enfrenta la pandemia.

La ley también nos proporciona espacios de trabajo y reflexión conjunta, como los Comités locales de Desarrollo Profesional Docente a nivel provincial, los cuales tienen como objetivo la participación de actores locales en el desarrollo y ejecución de acciones pertinentes para el DPD del territorio.

En Ñuble, una pequeña región (la última en crearse en Chile) los desafíos no son menores. Nuestro sistema educativo se enfrenta a entornos diversos, asociados a territorios disímiles. No olvidamos que en nuestra costa sufrimos un tsunami, nos mantenemos atentos al volcán Chillán que se encuentra en permanente alerta, no pasamos por alto la sequía y un desempleo del 7,3% en el último trimestre 2019 y además hoy nos acompaña una pandemia de alcance mundial. Todos los elementos expuestos impactan profundamente en nuestro sistema educativo que concentra más del 50% de establecimientos en zonas rurales. Hoy se convierte en una necesidad apremiante el tener oportunidades para adquirir competencias para las que no se estaba preparado.

El comité local de Ñuble presenta como sello de Desarrollo Profesional Docente el liderazgo pedagógico con pertinencia territorial, el cual busca fomentar un liderazgo movilizador y efectivo que se adapte a los diversos contextos, así como los planes de formación local, que se alinean con los planes de mejoramiento educativo, articulándose para proporcionar competencias a través de una oferta formativa pertinente, eficiente y eficaz a las necesidades de nuestros docentes, vinculada con la demanda surgida desde los territorios, para poder superar las barreras que los diversos entornos nos plantean en la emergencia sanitaria.

Para dar una respuesta educativa adecuada en tiempos de pandemia y considerando el desarrollo profesional docente territorialmente situado, la Región de Ñuble debe avanzar en la generación de estrategias conjuntas para brindar a sus docentes los apoyos que requieren, tomando en cuenta tanto las necesidades detectadas y emanadas del territorio como las orientaciones de la Política Nacional Docente. Una correcta alineación entre ellos, sumado a un trabajo sistemático que tome en cuenta los diversos contextos, que articule sus instrumentos de gestión, que confíe en las capacidades instaladas en los propios establecimientos, identificando sus buenas prácticas, posibilitará que nuestros docentes se encuentren más preparados para enfrentar una situación como la actual.

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