“La visión de la Enseñanza para la Comprensión prepara a las y los estudiantes para desenvolverse con éxito en este mundo cambiante”

El último año ha sido uno de los años más desafiantes para las y los docentes chilenos: estallido social y la pandemia mundial han sido algunos de los factores responsables. En este sentido, vale la pena preguntarse: ¿qué es lo importante que alumnas y alumnos comprendan en este mundo que cambia constantemente? Dos especialistas de Harvard explican la visión de la Enseñanza para la Comprensión y Culturas del Pensamiento que aborda esta pregunta.

Historia, matemática, lenguaje. Son solo algunas de las materias que alumnas y alumnos han aprendido históricamente en las salas de clases. Sin embargo, los constantes cambios en el desarrollo del mundo han hecho que diversos expertos se pregunten ¿qué es lo que realmente vale la pena enseñar? ¿Qué contenidos aprendidos por nuestras alumnas y alumnos son realmente aplicados a lo largo de la vida?

Patricia León y Ma. Ximena Barrera, son algunas de estas expertas. Colombianas de nacimiento, hoy son speakers del Programa de Especialización en Enseñanza para la Comprensión y Culturas del Pensamiento, de Fundación Educacional Seminarium, Fundadoras del Centro para el Desarrollo Social y Educativo (FUNDACIES), e Instructoras de los cursos de Enseñanza para la Comprensión (EpC) que ofrece Project Zero, de la Universidad de Harvard, que invita a las y los docentes a pensar en sus propios contextos y necesidades de manera de responder estas interrogantes y, desde ese punto, fomentar en las alumnas y alumnos el pensamiento crítico, la creatividad y la reflexión sobre los aprendizajes, como también invitarlos a que cuestionen las lecciones más allá de lo evidente.

En la siguiente entrevista, ambas especialistas explican de qué manera esta visión prepara de mejor manera a las y los estudiantes para desenvolverse con éxito frente a los cambios que vive el mundo hoy.

El mundo está viviendo cambios constantes. Uno de ellos, de hecho, es la experiencia de la pandemia actual, que modificó drásticamente nuestra rutina diaria. En este contexto, ¿qué papel juega la reflexión en estudiantes y maestros?

Ximena Barrera (XB): La comprensión hacia la cual se orienta la la visión de la Enseñanza para la Comprensión y Culturas del Pensamiento, supone que seamos seres pensantes con la habilidad de reflexionar, salir de nosotros mismos y convertirnos en agentes de cambio en un mundo cada vez más complejo. En situaciones como las que estamos viviendo, es cuando más necesitamos poder discernir qué es lo importante  no solo en el ámbito académico sino en el personal.

Aplicar esta visión de la educación en el proceso de enseñanza-aprendizaje de alumnas y alumnos, genera una mejor reacción frente a distintas situaciones cambiantes, como las que, por ejemplo, se están viviendo en Chile. En este sentido, fomentar la reflexión en el aula  permite a los ciudadanos tener más facilidades para apegarse a nuevas normas a las y los estudiantes les hubiese sido más fácil adaptarse a las clases online, inspirándose a seguir aprendiendo y descubriendo cómo enfrentar distintos escenarios como lo son la pandemia, una crisis social o una nueva Constitución.  De esta manera, se desenvolverían como seres autónomos y Pudiendo diferenciar qué es lo más importante en estas circunstancias.

Por ello, y sin lugar a duda, la responsabilidad más importante de la escuela es el desarrollo del pensamiento para alcanzar comprensiones cada vez más profundas, tanto en los estudiantes como en los maestros.

¿Cómo pueden las y los profesores incentivar a reflexión cuando hay se rompe la rutina, como ocurrió, y cómo fomentamos la reflexión en este contexto?

XB: Algo que se ha visto durante los últimos meses, y en experiencias que han sido exitosas, es que las y los maestros han tenido que tomar decisiones sobre lo qué es realmente importante que alumnas y alumnos aprendan. En primera instancia, lo fundamental ha sido conectarse con sus estudiantes en forma personal, explorar sus verdaderos intereses, escuchar cómo están y tratar, en lo posible, de estrechar una relación a pesar de la distancia. Una vez que esta conexión se ha establecido, varias maestras y maestros se han dado cuenta de que no podemos pretender solo “transmitir” contenidos. Entonces han tenido que escoger los temas que son relevantes a la vida de sus estudiantes y, a partir de la convicción de que son ellas y ellos quienes construyen su comprensión, usar herramientas que promuevan instancias de reflexión.

A pesar de que para muchos maestros y maestras fomentar el pensamiento y los procesos metacognitivos son una prioridad, lo que sucede en las aulas es diferente, muchas veces no hay tiempo para reflexionar. La reflexión debe ser un acto que se planea conscientemente y con rigurosidad.  Por esta razón, usar rutinas de pensamiento es una práctica que cada vez más cobra vigencia.  

¿Cómo creen ustedes que podrían desenvolverse los individuos frente al contexto que estamos viviendo, si desde pequeños se hubiera aplicado en el aula de clases la Enseñanza para la Comprensión (EpC) y Culturas del Pensamiento (CdP)? 

XB: Se desenvolverían como seres autónomos y con un sentido de agencia. Si se hubiera fomentado una cultura de pensamiento y comprensión habría un interés genuino por el otro, por uno mismo y por el aprendizaje. Seríamos más solidarios y respetuosos, no solo con los demás, sino con las normas. Cumpliríamos las reglas porque entendemos su razón de ser y nuestra responsabilidad para acatarlas. En otras palabras, actuaríamos no solo en nuestro beneficio sino en pro del bien común.

En el ámbito específico de la educación, si se hubiera trabajado la EpC y se hubiera creado una CdP, veríamos esta situación como una oportunidad para aprender y para repensar el verdadero papel que juega la educación. Se estaría usando la tecnología para romper barreras de tiempo y distancia y fundamentalmente para inspirar a las los estudiantes y a padres y madres a seguir aprendiendo y descubriendo cómo enfrentar la situación que estamos viviendo.

Se hubieran conformado equipos entre docentes, estudiantes, padres, madres y directivos y, en colaboración, se hubieran rediseñado planes de educación remota enfocados en las y los estudiantes con dificultades de acceso a la tecnología. El objetivo sería realmente escuchar a alumnas y alumnos, a los padres, a las madres, y con base en estos diálogos, responder a sus necesidades.

El modelo de Enseñanza para la Comprensión establece que lo más importante en la educación es la interacción con el otro, ¿Cómo podemos fomentar el aprendizaje profundo en el contexto actual de distanciamiento? 

Patricia León (PL): Sin duda alguna en este proceso el aprendizaje es un acto social, donde la interacción de las y los estudiantes con el objeto de estudio, con la o el compañero, con la o el docente y consigo mismo, juega un papel definitivo. La realidad es que la mejor interacción con los otros se da en ambientes presenciales, sin embargo, el ambiente virtual también ofrece posibilidades de interacción. Eso depende del manejo que le dé la o el docente y las oportunidades que ofrezca para que las y los estudiantes no solo trabajen solos sino que haya momentos de compartir con otros (ya sea en pequeños grupos o en pareja).

¿De qué manera el modelo de Enseñanza para la Comprensión podría ayudar a las y los alumnos a tomar decisiones en el contexto actual?

PL: Creo que el Marco de la EpC le ayuda aún más al docente a tomar decisiones de qué enseñar especialmente en el contexto actual. En realidad, esa toma de decisiones no es solo para este momento sino para la enseñanza presencial también. La primera pregunta esencial que se encuentra en la base de este marco es: ¿Qué quiero que mis estudiantes realmente comprendan y por qué? Creo que tradicionalmente la enseñanza ha sido muy dirigida a la adquisición de conocimiento más no a que las y los estudiantes hagan algo con ese conocimiento.

El Marco de la EpC invita a alumnas y alumnos a pasar del conocimiento a la comprensión. Entendiendo por comprensión la capacidad del individuo para pensar y actuar flexible y creativamente con lo que se conoce. Es una comprensión que lleva al estudiante a actuar para resolver problemas (no los que están al final del capítulo del texto) sino de la vida real, a crear productos y a trabajar en pro del bien común.

 ¿Cómo podríamos diferenciar a un individuo que recibió este método de enseñanza y otro que no, frente a su manera de desenvolverse en una crisis social como ocurrió en Chile? 

PL: Confiamos que al pensar en la comprensión y no solo el conocimiento, le ayude al estudiante y al docente a desarrollar su autonomía en el campo de lo intelectual, de lo moral y de lo social. En lo intelectual, que logre pasar de un desarrollo de pensamiento concreto a uno más abstracto.

Por ejemplo, que al enfrentarse a un problema busque soluciones (un pensamiento crítico) y no se contente con buscar culpables (un pensamiento criticón). En cuanto a lo moral, es importante que aprendamos a tomar posiciones justas y que no nos dejemos llevar por la pereza, el miedo o las ganas de no involucrarnos. Es importante que las y los estudiantes aprendan a pronunciarse como personas y no solo a pronunciar palabras. En cuanto a lo social, es definitivo que aprendamos a relacionarnos con otros, con el mundo que nos rodea y con nosotros mismos.

Programa de Especialización en Enseñanza para la Comprensión y Culturas del Pensamiento

La cuarta versión del programa, organizado por la Fundación Educacional Seminarium y que comenzará en febrero del 2021, tiene como objetivo comprender la importancia del desarrollo del pensamiento de las y los estudiantes e integrar estrategias tales como las Rutinas de Pensamiento, la Documentación y los Protocolos, a través del trabajo pedagógico desde la reflexión sobre la práctica, retroalimentación, la revisión entre colegas y la planificación en equipo, desde la comprensión como visión de la educación.