“Los profesores debemos enfocarnos en que los estudiantes aprendan a investigar por sí mismos”

Robert Swartz, pionero y promotor del Aprendizaje Basado en el Pensamiento, que Pensamiento Crítico y el Pensamiento Creativo como protagonistas en la sala de clases, capacitó a 45 personas de la Unidad de Currículum y Evaluación del Ministerio de Educación (Chile).

En 1976, un amigo de Robert Swartz lo invitó a conocer la manera como estaba enseñando a sus estudiantes y le cambió la vida. Fue ahí cuando nació el Aprendizaje Basado en el Pensamiento (TBL, por sus siglas en inglés), y que hoy fomenta en escuelas de todo el mundo a través del Center for Teaching Thinking, del cual es Director hace más de 28 años.

Swartz, quien además es Profesor Emérito de la Universidad de Massachusetts, visitó Chile en el marco de la capacitación de 5 días para la Unidad de Currículum y Evaluación del Ministerio de Educación (Chile) en esta metodología, y que fue organizada por la Fundación Educacional Seminarium.

En la siguiente entrevista, Robert Swartz, explica más sobre su metodología que, afirma, prepara de mejor manera a los estudiantes para desenvolverse en el siglo XXI.

¿Cómo nació la metodología de Aprender Pensando (TBL)?

Visité la clase de un amigo que me dijo que estaba haciendo algo diferente. Él estaba trabajando con los estudiantes un proyecto sobre la guerra de la independencia de EE.UU. En ese contexto, sus alumnos estaban leyendo un libro en el que decía que los independentistas estaban recolectando armas en un lugar cerca de Boston y que, cuando los británicos lo supieron, prepararon un ataque sorpresa para robar las armas.

Sin embargo, los británicos calcularon mal, y llegaron a un pueblo cercano donde vivían independentistas, a quienes fusilaron.  El texto afirmaba que esta situación se supo en todo EE.UU., lo que generó una reacción masiva de la población en favor de la independencia, y que fue clave para lograr ese objetivo.

La lectura llevó a los alumnos a concluir que los británicos eran “malos”, y que debido a ello,  “los sacamos del país”, según sus propias palabras. No obstante, el profesor respondió que sus conclusiones eran interesantes ya que él estaba leyendo otro libro que decía que la población escapó antes de que comenzara el fuego entre ellos, pero que, sin previo aviso, un estadounidense disparó y los británicos respondieron.

Los libros se contradecían. Por lo que la discusión que se doy en la clase fue: ¿qué libro debemos usar para los exámenes? Frente a esa consulta, los estudiantes determinaron que debían conocer la procedencia de ambos textos: uno había sido escrito en EE.UU. y otro en Londres.

Entonces, ¿qué libro decía la verdad? Los alumnos comenzaron a analizar de qué manera podían averiguarlo, para lo cual, una de las opciones que plantearon fue investigar sobre los autores, para saber cuál era real. Era exactamente lo que quería el profesor.

Se tomaron el fin de semana para investigar. Cuando volvieron el lunes, los alumnos supieron que ninguno de los libros decía la verdad, porque había tantas versiones como libros existentes. En ese momento, llegaron a la conclusión de que, para creer en los libros, debían responder una serie de preguntas como: de dónde era, quién era el autor, de qué editorial, entre otros.

Lo que me di cuenta en ese momento fue que esos estudiantes estaban haciendo un listado de consultas que podían aplicar para cualquier libro que iban a leer durante toda su vida, y eso era lo que quería el profesor. Y así, personalmente quise contar a todos los profesores sobre ello. Eso fue lo que me motivó a avanzar en TBL.

 ¿Cómo los profesores de las distintas materias pueden aplicar esta metodología en la sala de clases?

Lo que les digo a los profesores es que no deben pensar en “enseñar” a los alumnos, sino que deben enfocarse en que los estudiantes “aprendan” a averiguar por sí mismos. Ese es el espíritu de TBL. Ellos serán grandes en un tiempo, trabajarán, y deben saber cómo desenvolverse en un mundo que está en constante cambio. Eso es TBL, enfocarse en maneras específicas de pensar, que los profesores pueden fomentar en sus estudiantes para que se cuestionen lo que están aprendiendo, y de dónde están aprendiendo, para que puedan sacar conclusiones y tomar decisiones.

Entonces, lo que hay que hacer es empezar con pequeñas cosas. Por ejemplo, partir fomentado el pensamiento de sus alumnos en clase de matemática, luego lenguaje y otros, y los estudiantes se acostumbran a haces estar preguntas, y mientras van creciendo, éstas se vuelven más sofisticadas.

Piensa en el estudio de la Revolución Francesa en los colegios. Lo que hoy nos enfocamos es en enseñar las fechas, el nombre del rey, etc., y una vez que los alumnos lo aprenden decimos: “ahora sabes todo de la Revolución Francesa”, pero no es así, porque luego la olvidan.

Lo que necesitamos es que, por ejemplo, los estudiantes se pregunten cosas de ese momento histórico y que sean ellos quienes investiguen, lo presenten a sus compañeros, y se motiven por aprender. ¿Podría haber una nueva “Revolución Francesa” hoy? ¿cómo la podemos prevenir? Ese es el tipo de preguntas que debemos fomentar que se hagan, y que lo que aprendieron de ese momento, los ayude justamente a que no vuelva a ocurrir.

¿Cómo un profesor que aplique TBL en el aula debiera evaluar los conocimientos? ¿Cambia la lógica actual?

Sí, por supuesto. En mi experiencia, la evaluación con opciones, por ejemplo, no dice mucho ya que el alumno podría estar adivinando la respuesta. Necesitamos mucho más que eso. Yo prefiero conocer las conclusiones que tienen los alumnos sobre las materias que les estamos enseñando.

Entonces, no debemos seguir haciendo pruebas con opciones, sino que tenemos que poder saber el análisis y el pensamiento de los estudiantes sobre las temáticas y porqué lo creen, a través de pruebas de desarrollo y conversaciones directas con los estudiantes.

En este sentido, ¿cómo entiendes el Pensamiento Crítico?

El Pensamiento Crítico es un intento de determinar qué es real, y qué debo creer. ¿Tiene base lo que estoy leyendo o está bien argumentado? Por eso es que este concepto es tan relevante. Los alumnos tienen que saber si lo que están estudiando está bien. Eso les permite conocer otras cosas, como también les da la confianza de que nadie les podrá mentir en el futuro, por ejemplo.

Lo que pienso es que los estudiantes no pueden aceptar un solo punto de vista sobre las materias, sino que tienen que ir más allá, informarse sobre otras opiniones y sacar sus propias conclusiones.

En el mundo estamos viviendo un momento muy particular. ¿Cómo TBL en educación podría ayudar a las personas a entender más este contexto?

Uno de los grandes puntos de TBL es que promueve la idea de aprender de los demás, y que tenemos que tener una mente abierta en este sentido. Promueve el diálogo y a aceptar a cambiar nuestro punto de vista porque otros puedan darnos a conocer aspectos que no conocíamos sobre un tema particular, o bien que rompe lo que creíamos.

Debemos estar de acuerdo en que pensar, hablar, y llegar a acuerdos, nos llevará a mejores lugares, a seguir avanzando juntos.

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